domingo, 30 de marzo de 2014

Trayecto 1, voy en taxi

Fondo musical: Taxi Cab, Vampire Weekend
Mood chart: soy un cuarzo rosa, sílice (SiO2)

Métro station St.Germain des Prés 1980

Unsentimental
Driving around
Sure of myself
Sure of it now
You stand this close to me
Like the future was supposed to be
In the aisles of the grocery
In the blocks uptown
I remember
Remember well
But if I'd forgotten
Could you tell?
In the shadow of your first attack
I was questioning and looking back
You said, "Baby, we don't speak of that"
Like a real aristocrat
Compound to compound
Lazy and safe
Wanting to leave it
Wanting to wait
When the taxi door was open wide
I pretended I was horrified
By the uniform clothes outside
Of the court yard gate
You're not a victim
But neither am I
Nostalgic for garbage
Desperate for time
I could blame it on your mother's hair
Or the colors that your father wears
But I know that I was never fair
You were always fine
Unsentimental
Driving around
Sure of myself
Sure of it now
You stand this close to me
Like the future was suppose to be
In the aisles of the grocery
In the blocks uptown
I remember
Remember it well
And if I'd forgotten
Could you tell?
In the shadow of your first attack
I was questioning and looking back
You were standing on another track
Like a real aristocrat

lunes, 24 de febrero de 2014

Lo que le pasa al chimp en el año de otro Vol. 3

Mood chart: repitiéndome, pero no de la misma forma



2001 Odisea del espacio ©Stanley Kubrick

Llevo días escribiendo esta entrada ya anual para este blog, se convirtió en costumbre para este chimp en celebrar año nuevo y se convirtió en rutina escribir de ello.
Cada año es más difícil escribir, no solo este post, sino también los deseos. Este año al caballo de madera le tocó verme preguntarle al mar cuales eran mis deseos, le tocó verme escribir y borrar varias veces mis peticiones, al final me encontró copiándome de los deseos de otros años, tal vez reclamando que se cumplieran de una buena vez. Repitiéndome.

Aunque no creo que esté decepcionada con lo que me trajo el año del dragón y el año de la serpiente, hubo algo que el mar me preguntó y no le supe responder. Obviamente el mar no me habló, hace rato no alucino con voces, esta vez el mar me mandó un marinero; traía una pregunta retórica en su discurso, discurso que se convirtió en monólogo por que no encontró audiencia, nadie le quiso contestar con la verdad.

¿Qué hacemos para que él no renuncie al amor?

Yo no sé a los otros pero a mi esa pregunta me quedó dando vueltas en la cabeza, tanto he hecho gárgaras sobre el asunto que he borrado tres veces este post. Por que al igual que la respuesta que le di, ninguna de las veces en las que me senté a escribir sobre mis deseos, lo he sentido sincero.
Hace un año mis deseos se resumían en "no más mentiras" y no se cumplió. Me dijeron mentiras, les dije mentiras y yo me dije mentiras. La verdad sobre las mentiras es que creo que me duelen igual las mias que las de los otros, pero el mundo no existe sin mentiras, así que tocó reformular el deseo este año. A pesar de las mentiras, no voy a dejar de creer.

Este año mis deseos se resumen en uno: Quiero ser feliz con poco.

Y aquí volvemos al mismo mantra de cada año después de que mi #almabendita se fue. La suficiencia.

No deseo poco, no pido poco. Pero a diferencia de los otros años no quiero encontrar la medida exacta de la suficiencia, quiero que la vida me de en porciones suficientes. Llevo casi cuatro año midiendo cada gramo de vida que me llega y decidiendo si es suficiente. Me confundo, siento que a veces es tacaña y otras veces se le va la mano y pago el karma en vida de tener demasiado, con lo que concluyo que poco es malo y mucho es malo, nada es bueno.
Entonces este año el mar me vio preguntándome una y otra vez la pregunta sobre el amor, ¿qué hacemos para que no renuncie al amor, ya renuncié al amor, es posible renunciar al amor si se sigue intentando? Y aunque para este punto este tema tenga ese toque cursi que la da la palabra renunciar unida a la palabra amor en una pregunta retórica que se hace frente al mar. Mis argumentos son muy racionales, tienen emoción, pero no son cursilerías de mi cabeza. No pretendo con ello decir que ya tengo una respuesta, pero que me lo he pensado, me lo he pensado.

He pensado que yo ya tuve un amor, he tenido varios, pero de todos tuve uno bueno, uno suficiente. Es la única cosa de mi vida que puedo medir así.

Ahora bien si me quedo con ese, no sería renunciar. Claro, él ya no está. O está, pero de otra manera, pero muchos podrían decir que ese ya no es un amor, ese es un recuerdo del amor. Y eso no lo podría contradecir tan fácil, por que mentiría si digo que no me siento sola y vuelvo a él en los recuerdos. Añorarlo me hace amarlo de esa nueva manera. A lo lejos.

Pero que pienso yo del amor de lejos... en fin, no le creo. Entonces volvemos a que él es una amor/noamor y a que amarlo en la distancia es renunciar un poco al amor y a la vida misma.
Ahora bien con esto no estoy diciendo que si amo a alguien más significaría olvidarlo a él o dejarlo de amar. Tampoco estoy buscando otro como él. Tampoco estoy buscando. ¿No buscar es renunciar? No sé. Pero nunca he buscado y varias veces he encontrado. Por que buscar ahora. Buscar amor es como buscar pelea, para que ponerse en esas, y lo digo sin tono conformista, lo digo el mismo tono realista con el que digo que la plata no lo es todo en esta vida. Por que si algo creo es que el amor y la vida se define en este verso de la canción que hoy es de nuevo fondo musical. "It’s a battle not a war".

Y por eso digo que me repito. Hace un dos años cantaba lo mismo, rumiaba en lo mismo, por razones diferentes, pero vuelvo aquí. A encontrarme la cola después de miles de vueltas persiguiéndomela. Me siento mareada, enferma de mi propio vaivén. Y en mi nausea interminable me digo a mi misma, no pensemos más en esto, pensar es como buscar. Es especular. Y como ya descubrí por que especulo, me interrumpo, sacudo mi cabeza, me doy media vuelta y me vuelvo a dormir.

lunes, 11 de noviembre de 2013

No tengo ganas pero todavía no pierdo la fe

Fondo musical: No sense, Cat Power
Mood chart: No sense, especulando de manera racional.

Día del muerto Vol. 4 y Vol. 1


No soy buena diciendo adios, pero soy buena dejando ir.

Soy metódica, pero eso no ayuda, dije que iba a hacerlo durante cuatro años, pero no dije que iba a decir adios. Igual él ya se fue. Y una parte de mi se fue con él.

Las ganas van y vienen, cada vez con menos intensidad, cada vez con menos esfuerzos de mi parte. Dejé de soñar, dejé de ser beligerante, se me acabó la pasión y con el tiempo las ganas. Pero no pierdo la esperanza. Antes pensaba que sabía que algo iba a pasar. En cualquier momento, que debía estar preparada para cualquier cosa, ahora solo espero que algo pase.
No creo que me haya vuelto pesimista. Solo no tengo ganas de ser optimista. Ser realista es más fácil, aunque el realismo siga pareciendo fantasía.

El viernes en ballet descubrí que quisiera ser un Willis, pero no puedo, soy una viuda, no hay ballet para viudas, las viudas no mueren de pena de amor.
Pero luego el domingo en misa hablaron de las viudas. Hablaron de encrucijada de la viuda que se casa de nuevo y llega al cielo y se encuentra con sus maridos muertos, con cuál se queda en la otra vida. No entendí el sermón. O al menos eso creo, entendí como siempre mi versión. Solo sé que pensé que yo si quiero encontrarme a Beto en el cielo, no sé si haya matrimonio en la otra vida, no sé si él se quiera casar conmigo de nuevo, ni siquiera sé si hubiera seguido conmigo en esta, la vida da muchas vueltas, seguro la muerte también.
Además si lo vuelvo a ver necesito mucho tiempo, tengo mucho que contarle, menos mal se llama eternidad, eso me da un alivio, no sé si a él. Hablo demasiado.

Por ahora seguiré viviendo la vida con el filtro de #papitodios a Paola le va bien en instagram con ese filtro. Al final del día siempre pienso que sigo acá por alguna razón. Y solo por eso no voy a perder la fé y en el intermedio me divierto.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El huevo o la gallina

Moodchart: Buscando de qué agarrarme. Esculcando.

¿Ese no es el Chrysler?
©Life, Chrysler Reflection 42nd St-Near Fifth Avenue Frank 

Hace pocos días encontré la bio de un tuitero en la que me reconocí, decía: Esculcador.

De Caro aprendí que la mejor manera para aprender de música era esculcando y como desde pequeña fui una gran esculcadora, se me ha dado bien fácil lo de la investigación. Afortunadamente los regaños de mi mamá por escarbar su closet no dieron tanto efecto como ella quisiera por que esculcando fue como llegué a los mejores libros de la biblioteca personal de mi papá y esculcando fue como heredé las posesiones más valiosas (para mi) de mi abuelos.

Y esculcando fue como aprendí a investigar e investigando a argumentar y argumentando a crear. Es un círculo vicioso. Asociando conozco y reconociendo recuerdo.
Entonces parada cada día en la delgada línea de la inspiración/copia me debato y redefino la originalidad.
Mi máxima es y siempre ha sido la frase de Gaudí, "la originalidad es volver al origen" y he ido hasta cada mito creacionista para validar el grosor de la delgada línea y encontrar el verdadero origen. Yo sí creo en la inspiración, creo tanto como el griego cree en la musa, pero juzgo cada intento de copia con la misma vara gruesa del envidioso cuando reconozco un referente anterior en la obra de otro, no por que no crea que el resto de artistas no tengan derecho a tener sus propias musas o sus propios referentes, sino por que se me llena el cuerpo de ego de mi sagacidad en el descubrimiento. Y releyendo las palabras cuerpo, ego, sagacidad y descubrimiento en la misma frase creo que sería mejor decir de mi misma que soy envidiosa y ya acabar con la demagogia.
Todo esto para contar que esculcando encontré una musa, una artista y una obra que me sorprende una más que otra y sorprendida encontré el orden de factores en el algoritmo del huevo y la gallina de un coro.

Esculcando una vez más el playlist de mi Camarixen llegué de nuevo al continente africano y me encontré con Nneka, una cantante alemana/nigeriana que me fascinó y me recordó a otra cantante que también conocí por mi Camarixen en una de esas fiestas ocasionales en casita cuando el vodka ya estaba en cantidades suficientes en el torrente sanguíneo para que empezáramos a googlear coreografías para imitar y así llegamos a M.I.A, una cantante británica/Sirlankesa que exhala sensualidad y rapea como los dioses, la cual siempre salta a mi mente cuando veo videos de Rihanna quien nunca me ha parecido original, pues creo que es la copia mercantilista de la gran Rita Ora.
Ahora bien, sabía que Rita Ora tenía muchas influencias afro por que ella misma lo dice en sus entrevistas, pero después de sacar R.I.P tuve que hacer una pausa de mi fanaticada por que era un poco demasiado para mi. Pero entonces encontré una versión austica en KEPX radio de esa canción y la volví a amar. (Y acá es en donde el algoritmo se organiza) Hoy googleando sobre mi nueva adquisición musical, Nneka, encontré el video de la canción Heartbeat, y cuando la canción estaba en su mejor momento entré en shock y pensé Nneka hace covers de Rita Ora, pero cuando miré la descripción del video no había ninguna alusión ni crédito, así que mi olfato empezó a dudar y fui rápidamente al video de R.I.P en versión acústica  y allí tampoco había nada. Entonces el olfato confundido empezó a esculcar y wikipediando encontré la conexión, según la reseña en wikipedia de R.I.P., Drake quien en duo con Rita Ora escriben la canción usan apartes de la canción de Nneka y es ella quien en una entrevista con Lanre Davies de Factory78 le dice que, Drake las usa inicialmente en unos audios online y más tarde Rita Ora la busca y le pide permiso para usarla en el lanzamiento del single.

Yo saqué mis propias conclusiones sobre la delgada línea en este tema, pero no voy a darlas por que creo que es mejor que cada uno juzgue por el ancho de su vara. Dejo acá el video completo de la entrevista por que además de los hallazgos del adn musical que hay, creo que ella dice cosas maravillosas sobre su música.


martes, 10 de septiembre de 2013

Web Indie

Mood chart: paranóica, suicida.

De la herencia y objeto de culto: valor sentimental.

El nuevo mal de nuestro tiempos, el que desbancó al estrés y que nos define como la generación de la paranoia es, creo yo, la claustrofobia digital. 
No crean que este es un tema que surge a propósito de las noticias sobre las interceptaciones de la NSA en Estados Unidos o por la oleada de spam en nuestros correos con comunicados de la ley de Habeas Data. La ansiedad por el espacio ha estado desde siempre en nuestras vidas, está presente en la ventana emergente cuando se llena el disco duro del computador o cuando tienes que decidir que canción sacar de una playlist por que se acababa el espacio en el ipod, tragedias de la vida moderna donde es igual de miedoso hacer trasteo que un backup y crees que la promocionada nube es la solución. 
Pero entonces, el 1 de julio de este año todo se derrumba para algunos de nosotros con el anuncio oficial de el cierre de Google Reader. Digo para algunos por que solo algunos, muy pocos, usábamos este lector de rss, de hecho, pocos saben que es un rss y cómo come. Razón por la que lo apagaron. Razón por la que no todos tenemos paranoia aguda. 
Pero para que estamos todos en un mismo escenario angustioso, imaginemos que mañana deciden cerrar Instagram y que nos dan treinta días para migrar toda la información que tenemos a cualquier lugar, el que nosotros queramos, lo que ellos llaman el takeout, y ahí empiezan el víacrucis y la paranoia. Ellos, en este caso hipotético Instagram, nos entregan un archivo empaquetado con nuestros datos, que hasta hacía un tiempo era su gran tesoro, y ahora son un montón de bytes comprimidos en un zip, que debemos decidir dónde almacenar o peor aún adonde migrar. 
En mi caso este zip se convierte en esa caja del trasteo que no queremos abrir, la que estorba cuando abres la puerta o está precisamente en el medio del corredor y obstaculiza el paso pero por la simple pereza de pensar que hacer con esas cosas que están adentro prefieres posponer su desempacada. Después de un tiempo que te acostumbras a vivir con esa caja cerrada olvidas que es lo que hay dentro, seguramente ya la arrumaste en una esquina y empieza a ser parte del mobiliario, es posible que la uses de mesa y hayas puesto varias cosas encima y de vez en cuando haces un inventario mental de lo que tiene adentro. En el caso virtual, el zip está en la carpeta de descargas, cada vez que bajas algo de Internet te topas con el, hasta un día que te entra angustia y la pasas al escritorio para no borrarla por equivocación, pero al igual que con la caja que no deja abrir la puerta, cada vez que reincidas el computador está ahí, esperando en el escritorio y de nuevo haces el inventario mental, vuelve la duda de dónde vas a volver a subir esa información, a preguntarte cuál es tu mejor opción y si de pronto debes guardar un backup. Seguramente para este punto, el mercado te estará ofreciendo miles de redes sociales nuevas a donde puedes migrar y han diseñado un sistema para que lo hagas con un mínimo esfuerzo, pero piensas que no es una decisión para tomar a la ligera, así que crees que debes investigar un poco más antes de volver a entregar toda esa información a otra empresa o hacer todo ese esfuerzo para enterarte tarde que tus contactos se unieron a otra red social y que una vez más tienes que migrar para estar con ellos de nuevo. Y entonces entiendes que tu vida virtual es igual de agobiante a tu vida real, y que un trasteo es un trasteo sin importar si es digital o análogo y en ese momento recuerdas el chiste de la vida real que dice que es mejor un incendio que un trasteo, y piensas que en la vida virtual es mejor un blackout que un takeout
Ahora bien, ya que me puse dramática pensemos en ese horrible escenario, pensemos en un blackout, imaginemos que pasa lo impensable y sin entrar mucho en las hipótesis de ciencia ficción que harían un apagón de Internet, lleguemos al escenario en el que simplemente no hay que recuperar, no nos dieron plazo para empacar, no hay zip duplicable, la nube se esfumó. 
A mi me da taquicardia de solo pensarlo, el inventario mental es demasiado grande para valorar la perdida, para mi sería irremediable en casos como Amazon Kindle, iTunes Store, Blogger, Dropbox, Delicious, Flickr o Pinterest, mi confianza en la nube es total en estos servicios, no pretendo ni concibo un backup de estos archivos, pero tengo información muy valiosa en ellos que no son prioritarios en mi vida como el email, pero que lamentaría profundamente perderlos. Y lo peor es que esa lista no termina ahí, podría hacer una lista muchísimo más larga que día a día crece pero prefiero no agobiarme más.
Como pienso que no debo dejar a la suerte el destino de mi información he estado pendiente del tema y a raíz de la coyuntura actual he visto que no soy la única preocupada al respecto. Razón por la que creo que la claustrofobia digital pronto será pandemia. 
Todavía no soy una geek radical que cree que debe hacer un testamento de su vida virtual o inscribirse a una compañía como Perpetu que al igual que los vendedores de huecos en el cementerio, le aseguran la tranquilidad de sus amigos y familiares cuando pase a una mejor vida. Pero si me molesta pensar que compañías como Facebook, Amazon o Google se queden con la información que me pertenece. Ya sea contenido que yo creé o contenido que compré.
Esto mismo piensan personas como Ward Cunningham, el hombre que inventó el wiki, la tecnología en que se basa Wikipedia, Kevin Marks, el ex vicepresidente de los servicios web de British Telecom y Brad Fitzpatrick, el creador del sitio de blogs LiveJournal y que trabaja en la sala de máquinas de Google.Todos ellos son co-fundadores de la Web Indie, la Web Indie es una comunidad de personas interesadas en ser dueño de su propio contenido e identidad online, ellos hacen preguntas como: ¿Qué pasa si Yahoo congela su cuenta, pierde sus datos o va a la quiebra? ¿Qué sucede si decide mover todas tus fotos de Facebook a otro sitio? ¿O si desea responder a alguien en Twitter usando Google+? Estas preguntas son fruto de la paranoia digital que para muchos es obvia y es motivación para crear un Internet libre. Por eso invitan a otros programadores a construir software que responde a estas preguntas en un evento anual que se llama IndieWebCamp.
Una de las primeras respuestas que han dado a estas necesidades de privacidad y control de los contenidos e información es Camlistore, Camilstore es su sistema de almacenamiento personal para la vida virtual. Se trata de un sistema de almacenamiento y administrador de archivos. Camilstore es capaz de almacenar y ser visitada como un sistema de archivos tradicional, pero se especializa en la representación de datos que no dependen de un archivo o fichero en una organización dada por estructura de árbol. Por ejemplo, un comentario de una foto, un "me gusta", una publicación de blog o un playlist de vídeos. Es una forma de almacenar, sincronizar, compartir, guardar y volver hasta el contenido por su propia cuenta, comparte almacenamiento en la nube y en la máquina, lo que hace que se recupere un backup de manera fácil, enteramente bajo su control, de código abierto (licencia Apache), ejecutable en su propia máquina (cualquier sistema operativo, cualquier arquitectura, cualquier dispositivo) está pensado como algo realmente universal.
En mi opinión Camilstore no está listo para el ciudadano de a pie, si uno se aguanta el video introductorio solo oirá Blop, blop, blop durante veinticuatro minutos, pero lo importante de esto es que se está desarrollando, y pronto estaremos etiquetando nuestros contenidos de la misma manera natural como hoy etiquetamos con numeral cada foto y comentario que subimos a las redes sociales.
Las preocupaciones del movimiento Web Indie no van solo a las necesidades de almacenamiento y protección de la información, el control es una de sus prioridades de varios de los fundadores del WebIndieCamp y también han creado iniciativas para la apropiación de su identidad en la red. Cuando hablamos de "identidad" se aumenta la paranoia en nuestra cabeza, pero si pensamos en el número de nombres de usuarios y claves que tenemos para cada servicio en línea que usamos actualmente podemos hacernos una idea clara de lo que significa nuestra identidad virtual. Algunos pensamos en un nombre de usuario y clave única para cada servicio, otros usamos la misma en todos los sitios de Internet, hasta tal punto que si un día nos hackean nos dejan sin un peso en la cuenta bancaria por que nuestro nivel de seguridad se basa en usar la misma clave para todo simplemente invirtiendo el día y mes de nuestra fecha de nacimiento.
Mecanismos como el de Google sincronizando el usuario de Gmail para todos sus servicios o la posibilidad de inscribirse a cualquier cosa de Internet por medio de los datos de usuario de Facebook o "Single sing-in" son ideas originales de la Web Indie, esta iniciativa la propuso Fitzpatrick desde el WebIndieCamp 2011. El resultado fue OpenID, un software que podría proporcionar un inicio de sesión único para cualquier sitio en Internet dispuesto a usarlo. Pero solo fue adoptada por servicios relacionados con LiveJournal y he aquí el problema de lo Indie. 
Aunque las iniciativas están pesadas para problemas que nos afectan a todos, al ser comunidades tan cerradas que no buscan un reconocimiento masivo de sus logros ni un lucro a partir de sus desarrollos evita que su difusión llegue lejos, razón por la que servicios como OpenID, IndieAuth, o Camistore sean ajenos a la mayoría de nosotros y en la medida que no sean viralizados y se conviertan en herramientas de uso masivo nunca contrarrestarán el control de compañía como Facebook, Twitter o Google sobre nuestros datos para democratizar el uso de Internet. Como ellos mismos dicen en el WebIndieCamp, "Por más Indie Webber que seas, sigues utilizando sitios como Twitter". "Queremos estar en contacto con nuestros amigos"— dicen. "No es práctico ir a vivir solo a una isla."

miércoles, 21 de agosto de 2013

La diferencia entre 35 y treinta y cinco

Fondo musical: Sleeping in, The Postal Service.
Mood chart: Paranoia y comodidad.

Propaganda Guerra Fría


El mundo está lleno de silencios.
El mundo está lleno de sapos.
El mundo está lleno de miedo.

*

¿Es el silencio la manifestación del miedo? ¿Son las palabras valentía? ¿Está más cómodo el que habla que el que calla? ¿le tengo miedo a la verdad?

*

Yo todavía no cumplo 35 años, apenas tengo treinta y dos. Yo puedo decir que 35 son toda una vida. Los menores de treinta y cinco que prestaron servicio militar pueden creer que es poco menos de una vida. Los civiles pueden creer que es una vida más.
Toda la vida he tenido la eterna pregunta de qué putas es la ética. Por que la gente no hace lo correcto y ya. Cuál es la razón para que alguien desobedezca o tome la decisión errada. Durante mucho tiempo pensé que era un tema de practicidad, inmediatez, el verdadero flagelo de nuestro tiempo, el YA y el AHORA. Pero hoy leo el titular de la sentencia del juez al soldado Manning y pienso en lo poco cómodo de la situación y recuerdo lo mucho que siempre he pedido sentido común en la humanidad y en lo mucho que son 35 años para un joven de 25 años.
Hace unas semanas me tope con un video que te cuenta la historia desde los zapatos del sapo. Y me dio un retorcijón. Puso en duda todo lo que creo acerca de la "inteligencia militar" y su perspectiva. Mientras veía el video pensaba —Ese ñoño tiene sentido común o es muuuuy bruto—. Y entonces hice lo que se supone que uno debe hacer cuando ve este video y contesté —I'm Bradly Manning—. Luego hice lo que hago con todo lo que me gusta, se lo muestro a alguien. Luego seguí con mi vida.
Hoy me levanto y leo 35 años. No treinta y cinco. Y me dio otro retorcijón.
Pensé en mi a los 25 años, pensé en todos mis amigos de 25 años. Pensé en que 25 más 35 da 55. Pensé en que 32 más 35 da 67. Pensé en números y luego pensé en letras. Pensé que me asustan más los números que las letras. Pensé en lo genérico de los porcentajes. Pensé que no le creo a la estadística. Pensé que me estaba distrayendo de lo que es importante. Volví a pensar en 35. 35 años.

*

In words of Bradly Manning: "If you saw incredible things, awful things that alarm, things that belong to the public domain and not as observes stored in the dark room in Washintong D.C.
What would you do?"
I' AM Bradly Manning, I want people to see the true.

*

El silencio es la manifestación de la comodidad.
Las palabras son valentía. Las palabras son cobardía. Por que las palabras son mortales.
Lo dicho, dicho está.
Yo le tengo miedo a la verdad.

lunes, 22 de julio de 2013

De regalos y recuerdos

Moodchart: nostálgica, extrañando y añorando
Fondo musical: Sintiendo, Bomba Estereo

Bomba Estéreo - Sintiendo (Live on KEXP)

"Sintiendo"

Sonriendo, cuando corro hacia dentro 
Cuando callo pa' escuchar mi silencio 

Mintiendo, que todo lo que llevo dentro 
con lo malo y con lo bueno 
si dejo de pensar en todo 

y empiezo ha pensar en mi 

Si te regalo los regalos que te he dado 
Lagrima que he derramado 
Labios que te hubiese dado 

Si yo supiera que todo lo que te he dado 
Es tan solo un puñado de lo que tengo guardado 

Queriendo, que todo lo que yo presiento 
se transforma en pensamiento 
pase por buenos momentos 
y se quede siempre hay 

Mintiendo, que todo lo que estoy haciendo 
sirve para dejar recuerdos 
que quedaron en el tiempo 
y regalartelo a ti 
y regalamelo a mi 
y regalartelo a ti 

Si te regalo los regalos que te he dado 
Lagrima que he derramado 
Labios que te hubiese dado 

Si yo supiera que todo lo que te he dado 
Es tan solo un puñado de lo que tengo guardado 

sábado, 13 de julio de 2013

Especulación sobre la especulación: autocomplot

Fondo musical: Alabama 3 - Woke up this morning
Mood chart: especulativa, conspiradora, maravillosa pero mostruosa, en una palabra, alucinante.

©Memento, Christopher Nolan

Varias veces he repetido que creo en la química, en su verdad, he racionalizado mi condition de esa manera y con mi condition he aprendido a ver la relación entre la química y la vida real. Y entonces pienso en la precisión en los niveles insulina en la sangre y en la metabolización de los azúcares, en su reacción en el cerebro y mi hiperactividad este sábado en la noche, en las ganas de salir y hacer algo en vez de estar dentro de las cobijas y entre las múltiples antojos que me surgen veo una constante, constante que me estorba y me hace voltear e intentar conciliar el sueño de nuevo.

He descubierto que lo que me estorba de mis pensamientos es mi habilidad para la especulación, me fascina crear respuestas para mis propias preguntas, soy conspiradora de mi vida y me oigo a misma varias veces al día diciendo en tono de personaje futbolístico de La Luciérnaga: ¡Hernán, es un complot!

La especulación es una actividad muy común del ser humano, algunos tenemos más habilidad que otros en crear nuestras propias teorías de conspiración, algunos logramos cautivar uno que otro incauto con nuestras teorías y organizar marchas, otros actúan por su cuenta y se ven por el mundo como psicópatas llenos de paranoia, cazando fantasmas donde no los hay. Pero el tema de la especulación no es simplemente teorizar, esto no se trata de una metonimia en la que nos convencemos de algo, la verdadera especulación es la que no sólo logra atar cabos sueltos, sino la que en la red de cabos sueltos logramos encajar nuestros deseos. Al final no sólo queremos entender (mi eterna justificación a la especulación), al final lo que buscamos es seguir creyendo. Entonces cada cabo atado se convierte en un 0.1 por ciento de nieve, de una gran bola que parece más popó de cangrejo que avalancha en el Himalaya, por que es una bola de la que no estamos huyendo, es una gran bola que estamos empujando y somos nosotros y nuestra fuerza la que la hacemos crecer y no la inercia de la vida loma abajo como quisiéramos pensar.
Ahora bien, volviendo a mi condition y a la química, ¿dónde cabe la especulación en todo esto? No lo sé, quisiera pensar que al igual que el amor, existe una hormona que activa la duda y la necesidad de respuesta, quisiera saber que sustancia es y que sustancia la produce, quisiera saber que tengo que dejar de comer o hacer para dejar de especular, teorizar, pero sobretodo desear. Hace mucho tiempo pensaba que la especulación era más un detonador que un estado, pensaba que el momento que la duda y la curiosidad me invadía, se detonaba un estado en mi moodchart,  no que ese era un estado previo a la paranoia. Pero anoche, viendo el segundo capítulo de la sexta temporada de los Sopranos, me vi a mi misma en estado especulativo (es decir deseando) y entendí que la especulación era una forma de alucinación. Mi cerebro crea teorías en mi cabeza sobre cosas que no existen, cosas que me parecen maravillosas o aterradoras, dos adjetivos con los que he definido la monstruosidad que cada uno lleva dentro, maravilloso y aterrador es el enano, maravillosos y aterradores son mis deseos.

Mi codition está lleno de patrones y ayer encontré un nuevo fact: la especulación es una alucinación.
Cómo lo puedo asegurar, por que cumple los patrones de las alucinaciones auditivas y visuales.
Una alucinación es un producto de mi imaginación, que sucede y encaja en un ambiente natural a tal punto que me hace dudar de su existencia por ser demasiado real a pesar de sus obvios rasgos de fantasía. Afecta mis sentidos y mi conciencia sobre lo que es y no es, cierra dudas que me perturban por un tiempo largo para abrir nuevas incertidumbres haciendo me pensar que lo importante no es lo que me ronda desde hace días sino lo que me inquieta en ese instante. Y siempre me invita a actuar. Se presentan cuando mi cerebro está alterado y excesivamente cansado, muchas veces ese cansancio es producto de ausencia de sueño  generalmente cuando mi mood es plano, cansado pero tranquilo, es como lo defino y detonan una paranoia que generalmente termina en depresión.

Como no lo pude evitar hice mi reserch en la web y googleando encontré que sí hay una hormona del cansancio, el déficit de hormonas tiroideas producen cansancio crónico y algo que llaman "bajo metabolismo". Con esto no digo que me esté diagnosticando hipotiroidismo por que tengo claro que mi cansancio es producto de agotamiento físico y mental y ausencia de sueño, pero ese cansancio si debe producir un proceso bajo de metabolismo que me llevan a sintetizar menos hormonas tiroideas y así mismo al restringir su presencia en mi cerebro detonar alucinaciones de cualquier tipo, en este caso especulativas.

Es posible que al releer esta entrada me de cuenta que esa hormona sigue disminuida y sigo en una eterna alucinación, por lo que cierro diciendo una vez más, yo al final no sé nada de nada, esto es pura especulación.

miércoles, 12 de junio de 2013

No pasa nada

Mood chart: cansada.

In some way there is punk in my life

Se acabaron las palabras, no tengo mucho que decir. Al parecer, para muchos es una pregunta constante "qué pasa después de la muerte". Pero no solo como algo trascendental, no como la vida después de la muerte en un plano espiritual, si hay vida después de la muerte, si hay paraíso, purgatorio e infierno, sino la pregunta que nos hacemos los que nos quedamos, que pasa después de la muerte, que pasa cuando alguien se muere, alguien que está demasiado cerca, como para preguntarte si hay otra vida. Si hay tranquilidad, si la tristeza se va, si el vacío se llena, si la angustia se acaba, si en algún momento uno deja de apretar.
Sí, la pregunta existe, sí, me la han hecho.
Pero es la respuesta la que me da vueltas a mi en la cabeza, no la pregunta, yo no he hecho la pregunta a nadie, pero si he dado una respuesta.
Por qué alguien le preguntaría a este enano algo así, por qué alguien cree que tengo la respuesta.
Casi siempre es para esta misma fecha que la gente pregunta, casi siempre la vida me pone en situaciones parecidas para esta fecha, pero ya no me asombra, el duelo te para al pistolero en la esquina menos esperada y al duelo solo hay que darle la cara. Pero por eso mismo, por el caracter espontáneo,  de la respuesta me sigue dando vueltas.
Quisiera calificarla, quisiera entender por que pienso eso, quisiera saber cuál es la motivación de mi respuesta. Pero es automático, no respondo, lo escupo. Y es tal la velocidad con lo que lo hago que no alcanzo a ver de dónde salió. En que parte de mi cuerpo está alojada la respuesta, si duele cuando sale, o si sale fría o caliente, pero no lo logró decifrar, solo sale, ajena, como si no saliera de mi, pero si.
La pregunta va a seguir viniendo, no la espero, tampoco me sorprendo, la gente se enferma a diario, miles mueren. Cada uno vive sus propios duelos, alguien vivirá el mio, alguien preguntará y yo ya no estaré aquí para responder. De pronto es cuando entenderé mi respuesta y con ello el sentido de la pregunta. Al final del día no quiero la respuesta, quiero perspectiva.

sábado, 1 de junio de 2013

31 de mayo, deadline en el to-do list de mi vida

Fondo musical: Step, Vampire Weekend  
Mood chart: Ahogada, enceguecida. Con la panza llena y la marquesina prendida.



Los delincuentes están bajo la lupa de la Fiscalía, los Celebutantes en el ojo de los paparazzi, las bacterias en el prisma de microscopios y los enanos como yo también tenemos nuestro propio karma, estamos bajo vigilancia siete por veinticuatro de un ojo con del diafragma del tamaño de un huracán y la fuerza enceguecedora de un flash de magnesio y clorato potásico. Y sí, ya me puse dramática.

31 de mayo, fue el deadline para que el flash detonara. Después de no sé ya cuantos días de to-do list que se actualizaban para nunca acabar. El viernes sentí que de verdad ya no podía más. No solo por que las brujas en el teléfono se acumularan en mensajes por responder, ni por las miles de cosas a las que debía asistir cada una en un punto cardinal distinto de la ciudad, (y de nuevo les digo era un viernes en Bogotá), sino por que a medio día me embriagó la nostalgia de su ausencia y una vez más culpé al duelo de que era la razón por la que después de las once de la mañana solo quería llorar. Pero me tragué el trago amargo de saliva que me llenaba la boca a esa hora y pedí un taxi para ir a la siguiente cita pensando que para las cuatro de la tarde igual iba a estar inmersa en un trabajo mecánico que me ayudaría a olvidar todo y cuando menos pensara ese viernes agobiante ya habría terminado. Pero entonces me paso lo obvio, me tragó el trancón, claro no había previsto que el presidente Santos estaría en el Campín, a la misma hora en la que yo necesitaba que la treinta fuera una mega-autopista, como tampoco había previsto que mi celular estaba muriendo, que tenía solo veintemil pesos en la cartera por que olvidé pasar por el cajero y que las probabilidades de lluvia en el norte eran altas. Factores esenciales para empezar el día correctamente, pero yo no sé en qué estaba pensando, seguro en comida, oink!

Esta montaña rusa de emociones en la que me subí a las seis de la mañana y me bajé a las siete y media de la noche, son exactamente de las que huyo por simple bienestar. Así mismo como me tomo el jugo de papaya, naranja y zanahoria que mi mamá prepara para subirme las defensas, yo planeo mi día para que la mierda no me caiga encima, es mi mecanismo de defensa a mi condition. Pero hay días en los que simplemente se te escapan cosas, como saber en dónde va a estar el presidente y así. Cosas que te aterrizan de la estratosfera a la que te suben los gases del flash de magnesio y potasio, gases a los que normalmente llamamos vanidad. Gases que te recuerdan que entre más abajo, hay menos oxígeno, razón por la que los enanos nos ahogamos antes. Gases que te hacen humano y te recuerdan que ser marciano en piso de terrícolas tiene su precio y que brujas que hasta hace dos semanas te parecían humanas por que alguien las encontraba amables, hoy te parecen más brujas por su humanidad tiene ley de embudo y el tiempo ajeno solo cuenta cuando es el de ellas y alguien más se lo hace perder.

31 de mayo, tres y cincuenta y siete de la tarde, un taxi en medio de la treinta con cincuenta y algo, en mi mapa el mismísimo "en medio de la nada", que ni pa' delante ni para atrás. Pensé, tengo el corazón roto y quiero sushi.

Y ese fue en realidad el momento de quiebre del día, no importa las veinte cosas malas que puedo enumerar que pasaron ese día, ni las treinta y cinco buenas que compensan, la balanza de la vida dejó de funcionar para mi el 22 de junio de 2010, ya nada es blanco o negro, el espectro de grises intermedios creció y empezaron a saltar frases como nothing matters, puede que el optimismo se convirtiera en conformismo, puede que la definición de lo "suficiente" ayudara en ello. Pero encontré un nuevo Moyo (or Mojo) y ese día a las nueve de la noche, comia philadelphia maki entre las cobijas. #priceless

1 de junio me despierto con un mensaje en el celular de un amigo que dice se acordó de mi y escribió de Beto en su columna y pienso en que mi Moyo si funciona y me gusta mi foto. ¡Qué sigan los flashes en mi vida, que nunca se me olvide que sus gases ahogan y qué no falte la comida!